Fuera máscara
Yo misma caigo en la superficialidad, a veces, buscando algo de color.
Me vas a permitir que me ponga algo personal. Aunque, ¿cuándo no lo hago en este espacio?
Llevo unos días lidiando con una lucha interna, una serie de resistencias que me frenan a la hora de exponerme, exponer mi negocio, hablar más alto y claro de mis servicios y de este Universo que he creado. Y tengo que hacerlo. Necesito hacerlo. Es mi sustento.
En mi cabeza todo tiene mucho sentido: crear contenido, videos; compartiendo lo que sé y lo que puedo aportar para inspirarte, enseñarte y todos los -artes que se me ocurran para que tú también sepas escuchar esa vocecita dentro que te dice “hay algo más”.
Contenido que me sirve para ganar visibilidad, sí, pero también para cumplir con mi propósito: que más personas se sientan identificadas y se atrevan, que más creativos se escuchen y busquen un mapa para encontrar su camino, sus inquietudes, sus intereses. Que más personas se sientan abrazadas por la esperanza de que ser como son, sentir como sienten, es válido, está bien y es su futuro, que no tienen que cambiar nada. Que el mundo esté habitado por más personas alineadas con lo que son.
Me he pasado una hora buscando una serie de fotos que tenía pensadas para hacer un carrusel en instagram. No he encontrado ninguna que cumpliese mis expectativas de lo que te quería contar, me he frustrado y me he ido.
Me he frustrado porque te quería contar mi historia, quería volver a esa Emma de hace dos años, una Emma que lo inició todo. Tenía una idea de algo pero todavía estaba en proceso de definición. Y aunque en muchas de las fotos salía sonriendo, me ha dado pena descubrir que, en realidad, estaba muy triste, muy perdida e incluso se sentía una desconocida en su propio cuerpo.
Me he frustrado porque mi intención era hacer una publicación inspiradora con un sentido positivo.
Quizá es ahí donde fallo, en la positividad tóxica por no querer mirar de frente a los monstruos de la vulnerabilidad: las cosas duelen, son difíciles y hay que lucharlas.
Pero de todo se sale. Todo llega.
Así que he pensado en darle la vuelta al sentido de lo que quería compartir, como el título de este espacio, mirarlo desde otro punto de vista: mostrar la parte difícil está bien, es necesario para poder sanar.
Y es que soy un ejemplo de que en casa del herrero… ya que ahí tienes una clara muestra de una resistencia a la que me estaba enfrentando: Quería mostrarme, compartir, inspirar… desde una cara poco realista, sin enseñar una realidad que incomoda cuando se está en el proceso de ser uno mismo: no todo es de color de rosa.
¿Por qué me quiero mostrar exitosa si todavía estoy en el proceso?
¿Por qué me da miedo que otros vean que todavía estoy aprendiendo?
No invalida lo que ya sé, no me hace menos profesional…
Mi intención es siempre inspirar y motivar a que seas tú, a que me leas y puedas reflexionar y buscar algo que te inspire más allá, pero no desde el vacío de “puedes!” sino el “puedes, pero tienes que saber que hay un trabajo, hay cosas que incomodan”.
Decido no mostrarte a alguien que ya lo tiene todo (no lo tengo todo), sino a alguien que se está dejando la piel en vivir de su propósito.

A veces siento que todo lo que escribo es un cliché, y es que qué importante es mantenerse en esa línea entre la cordura y la locura (buena). Qué importante es reconocerse, aceptarse, escucharse. Sí, todo un cliché, pero es que ¡¡es así!!
Porque si no, acabamos en la cadena de producción que nos hemos montado: lunes, martes, miércoles, jueves… (Monday, Tuesday, Wednesday, Thursday… ) y terminamos cansados, navegando esa realidad alternativa que hemos creado: los internets. Desviviendo una realidad para meternos en una fantasía promovida por la masa. A veces hay cosas bonitas, otras hay miedo y odio.
Tanto que la Oxford University Press señaló ese sentimiento como palabra del año para el 2025: Rage-bait.
Rage: rabia, ira.
Bait: cebo.
Es decir, navegamos un océano de contenido en el que los tiburones son posts diseñados para activar nuestra ira y frustración.
Y vengo yo e intento hacer una publicación inspiradora con flores y colores (una máscara, más para mí que para ti).
Pero tal como está el mundo, a veces incluso a mí me cuesta. Incluso mirando el espejo desde otro lado.
Pero de todo se sale. Todo llega.
Esta tarde (llego tarde, lo sé, este post no estaba programado, yo tendría que estar grabando videos para mi nuevo canal de Youtube), estaré con Patricia hablando del Rage-bait y de estas palabras que la OUP ha nominado como palabras del año, igual que Pantone, también tenemos palabras. Ojo, que la Rae se ha unido y ha nominado “arancel” como palabra del año, pero me da que la narrativa es completamente diferente.
Te veo esta tarde, si te apetece (y me lees a tiempo) para hablar de Rage-bait, y de otras cosas, no nos engañemos. (mi intención es meter el color del año en la conversación, a ver si Patricia me deja).
Gracias por leer(me), siempre.
PD: Si esto que te he contado en este post te ha sonado algo cercano, si estás en un momento de cambio profesional, de claridad mental o simplemente quieres indagar en ese algo más que sientes dentro, escríbeme y lo hablamos. Mentorizo a personas, creativos y marcas que quieran descubrir ese algo más y cómo comunicarlo, que tengan una idea de negocio pero no sepan cómo enfocarlo o que quieran descubrir su propósito.
PD2: he dejado un “easter egg” (un guiño, vaya) en esta carta, que me ha salido solo (pista: culturilla cinematográfica general). Si eres tan friki como yo, déjamelo en comentarios si lo encuentras.
Dale al corazón si has llegado aquí, así nos sentiremos un poco más acompañados. 💛



Resueno mucho con este texto. Hace un tiempo lei una frase que me ha hecho mucho eco “dont be afraid to be seen trying” y trato que sea una brújula que me guíe cuando también me quiero mostrar perfecta.
Me ha gustado mucho tu escrito. Encantada de leerte tan cercana ❤️